El jueves pasado
no hice nada muy interesante. Fui a la clase de historia y no tuvimos la clase
de idioma porque la profesora nos dijo que no íbamos reunirnos. Por la noche,
fui un bar cerca del cementerio Recoleta con Addie, su novio (quien está
visitando), Zac y Jon. Después fuimos a Plaza Serrano para encontrar un disco o
boliche y caminamos a la calle con muchos boliches, pero no encontramos algún que
nos gustó. Regresamos a la Plaza Serrano y pasamos un rato a otro bar y fuimos a
casa.
El viernes, me
desperté y fui al gimnasio con Zac. Después, tratemos de encontrar un café con
el internet, un lugar para colgar la computadora, y los sofás. Es pedir mucho
en esta ciudad. Fuimos a comer el desayuno a las cinco de la tarde y caminamos
para mucho tiempo y entramos muchos lugares antes de decidimos a regresar a mi
casa y planear nuestro viaje a Iguazú y Posadas allí. Zac se fue para la cena
con su familia y después salimos para la noche pero no sabíamos donde queríamos
ir. Fuimos caminando y decidimos de ir al club “Viper” donde fueron nuestros compañeros
argentinos de la escuela, pero llegamos después de las dos de la mañana (es
gratis entrar antes de las dos) y no pudimos entrar porque me olvidé mi tarjeta
de identificación. Pues, nunca la llevo porque no lo necesito. Parezco mayor de
18 anos y mi tarjeta es casi rota, no quiero llevarla por todas partes. Pero bueno.
Salimos y tomamos un taxi al otro boliche, “Crobar,” donde hemos ido dos veces
antes. Fuimos y nos disfrutamos. Fue una buena noche y salimos del club a las
cinco y media y me dormí a las ocho de la mañana.
El sábado, me
desperté muy tarde y traté a encontrar con Zac en Libertad y Sarmiento pero él
se sentó al otro lado de la estatua, en el único lugar en donde no pude verlo. Perdimos
veinte cinco minutos pero no más. Tratemos de ir al Jardín Japonés pero ya estaba
cerrando y en vez de esto, caminamos a Plaza Francia y compré unos regalos para
mi familia. Fui a casa para comer y después fui a la Plaza Serrano para
encontrar con Zac y Jon en un bar, pero tomé el colectivo incorrecto (no puedo
entender como lo hice, es muy fácil) y tuve que caminar mucho a la Plaza después
de subí el colectivo. No quería salir y hacer nada loca, pero no quería quedarme
en casa. Es una lástima que no podemos visitar con nuestros amigos en las casas
de las familias y ver una película cuando ellos (de la familia) no están. Las reglas
no son muy claros, a veces me parece que sí, está bien que un amigo venga, y
otras veces no. No sé. Porque la única cosa que queremos hacer en sábado, y en
muchas noches, es ir a una casa y ver una película. Pero bueno. La noche fue
bien y regresé a casa “temprano” para mí.
Ayer, domingo, me
desperté más temprano y encontré con Zac en la estatua de Libertad y Sarmiento,
pero llegue tarde porque tuve que comprar un agua para recibir monedas para
usar en el colectivo. Fuimos al Jardín Japonés por fin y era muy lindo. Me gustó
mucho y saque muchas fotos. Después, tomamos un colectivo a Plaza Francia y
compré un montón de regalos para mi familia. Pensé que estaba terminada con los
regalos, pero mi mama y mi hermana quieren que yo compra más cosas. Pero bueno.
Después de Zac y yo compramos los regalos, regresamos a nuestras casas para
comer y nos encontramos en el Mall Recoleta cerca de Plaza Francia y fuimos a
un heladería/café para usar el internet e intercambiar música. Después fuimos a
otro mall, a que he ido antes pero no me di cuenta que eran el mismo, y
encontramos un Starbucks!
Es muy difícil encontrar
un sofá en esta ciudad y no sé por qué. Extraño mucho los sofás de estados
unidos y la libertad de ir a la casa de un amigo para pasar tiempo. No tenemos
mucha libertada aquí. Me siento como estoy en la escuela secundaria otra vez y
es horrible. Pero el viaje a la Patagonia vale la pena de todo.
Hoy fue
interesante. Fuimos con la clase de historia (y María) al Museo de la Memoria,
(el exESMA) que en los anos de la dictadura era un centro clandestino para los
desaparecidos y una escuela militar. Era muy impresionante y duro. El guía era
muy amable e inteligente. Me gustaba la presentación pero después de un rato,
mis compañeros de la clase le pidieron que él hable ingles. Yo puse muy
frustrada porque cuando el hablaba en ingles, era bueno pero pierda muchos
sentimientos, sutilezas y matices de la lenguaje. Para mí, entendí más
claramente cuando él habló español porque él pudo utilizar su lengua nativa
para expresar todo de que quería expresar. En ingles, no pudo hacerlo de la
misma manera. Era una
lastima. Me gustaba oír el español. No quería escuchar la presentación en
ingles. Pero bueno.
Cuando Addie y yo
regresamos a casa después de la escuela,
encontramos el novio de nuestra “madre” y le dijimos a donde fuimos hoy (al
Museo de la Memoria) y el hizo algo extraño: no dijo, ‘oh, muy malo’ y ‘todo
que le dijeron era mentira’. Wow… no esperaba esta reacción. No sé porque él se
siente de esta manera pero tiene que ser una razón. Puede ser que él era un
militar, o una persona que beneficiaba de la dictadura, o algo así. No sé. Pero
es una experiencia muy fuerte, conocer a una persona que no cree que algo tan
horrible ocurrió, como conocer a una persona que sostenga que el Holocausto no ocurrió
tampoco.
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