sumbite!

lunes, 6 de febrero de 2012


Escrito ayer en el ómnibus:

Sobre el ómnibus, María nos dijo la verdad: para nosotros americanos, el ómnibus es algo muy lujoso.
Me encanta ver la Pampa afuera de mi ventana. Parece muy similar del centro de California como en Fresno. Es un sentido muy extraño: reconocer la tierra y parece muy similar y que la conoce, pero en realidad no puede. Nunca he ido a este lugar, pero siento como yo lo conozco.

Estoy un poco triste. La Pampa me recuerda de donde soy y el lugar de mi niñez. ¿Cuando voy a ver a mi patria otra vez? Hace mucho tiempo antes de verla. Me encanta Argentina, pero tres meses sienten como tres anos en mi perspectiva ahora.

Todos dicen que va a pasar muy rápido y les creo, pero no estoy segura. Hay tanto que ver y hacer, y quiero conocer a todos.

Siento más contenta estar más lejos de la ciudad. La ciudad (Buenos Aires) me interesa mucho, pero me encanta la naturaleza. Siento mas donde debo estar en el espacio abierto y libre. Me encanta la Pampa porque es tan verde. Verde es mi color favorito. El color es la diferencia entre la Pampa y el valle central de California y la razón para el color: el agua. Llueve mucho en la Pampa y no tanto en California.
Espero que ver el puesto del sol este tarde. Me encanta el puesto del sol y quiero ver uno de Argentina. Pienso que puede ser diferente.

No sé. Hay mucha agricultura en la Pampa. He visto mucho maíz, girasoles, y otras cosas. Es un poco extraño porque en Buenos Aires no vi mucho maíz. Pienso que no vi nada de maíz y no comí nada maíz tampoco.

Hay muchas vacas aquí también (por supuesto). Las vacas acá son mas flacas que en los Estados Unidos.
Todavía no estoy acostumbrada a los días tan largas. Si, sé que es verano pero es muy extraño. Estoy acostumbrada a los días de Montana e invierno que son muy cortitos. Es casi ocho de la tarde y todavía hay sol.
Me encantan los girasoles. Espero que fueran abiertos pero no están. Qué pena. Parece que la tierra continúa para siempre. He visto muchos caballos también. Me encantan los caballos. Hay tanta agua aquí. El cielo es tan grande. La luna esta casi llena. Que fantástico, que ver la luna en Patagonia. Es tan bonita y maravillosa. Muy romántico.

Es verdad; el ómnibus es muy lujoso. Alrededor de una hora después del empiezo del viaje, el camarero nos trajo unos dulces. A las cinco, el nos trajo un poquito de comida de dos media lunas con jamón y queso y café o té. A las nueve, el nos trajo una plata con galletitas, tres pedazos de jamón, un flan, un pedazo de pan, papas cubistas, y después de unos minutos, un plata caliente del puré de papas, jamón y milanesa. No comí ni de los papas ni el jamón caliente pero el flan era muy bueno. Un poco después de la cena, el nos tajo unas galletas dulces muy pequeñas y un poco de café. Casi una hora después de todo esto, el nos pidió, “whiskey o champagne?” yo di “champagne” porque nunca he bebido champagne y quería probarlo. Siento que es una buena idea probar lo que puedo durante este viaje. El champagne era muy fuerte para mí, pero yo no tengo una tolerancia para el alcohol. 

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