Hoy fui a mi
clase de literatura con María (mi profesora de Montana) y Josh. Hablamos sobre
el libro de Giardenelli, El fin de la
novela en Patagonia, y un poco de su vida. Después de esta clase, fuimos a
la Plaza San Martin con nuestra profesora Soledad para la clase de “Descubriendo
Buenos Aires.”
Llegue temprano
porque mi clase con María termina a las doce y mi clase con Soledad empieza a
las una y cuarto, y no quería volver a casa para sola una media hora. Entonces,
decidí a comprar algo para comer, y vi una mujer en la calle vendiendo algo que
parece como una tortilla mexicana pero más grueso, como un pan o pastel. Decidí
en probarlo, y compré una bolsita con cuatro. No sé como se llaman, pero mi
profesora me dijo que son paraguayanas. Eran muy ricas y tenían maíz, queso, y
un poco de huevos. Cuando pide a la mujer, “¿cuánto cuesta?” había dos otras
personas hablando con ella. Cuando hablé, inmediatamente ella me preguntó
“¿sos de acá?” y por supuesto, mi respuesta fue “no.”
“¿sos de acá?” y por supuesto, mi respuesta fue “no.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario